El nuevo hogar del cachorro

Por D. Luis García Soria, veterinario.

El nuevo hogar de su cachorro

Antes de llevar su cachorro a casa, es interesante ponerle un nombre con el cual dirigirse a él.

Cuando su cachorro llegue a casa, al principio todo le parecerá extraño y se asustará. Dele la bienvenida con algo de comida y agua, y acarícielo con suavidad. Procure que no se encuentre con mucha gente desconocida al principio.

Su perro debe de tener su propia cama, que estará lejos de las corrientes de aire y los lugares húmedos. Será lo suficientemente grande para que el perro se recueste en ella de manera confortable.

Los cachorros pueden llorar las primeras noches porque añoran dormir con sus hermanos y su madre. No vaya hacia él cada vez que llore. Si lo hace llorará siempre que se aparte de él. Puede dar a su cachorro una botella de agua tibia envuelta en un trapo, y un reloj de tictac para que le hagan compañía y no se sienta tan solo.

Cuando coja un cachorro use siempre las dos manos. No lo tome por el estómago o por las patas delanteras. Agárrelo con firmeza, pero no muy fuerte, para evitar que salte al suelo. Nunca trate de levantar un perro grande.

Relación con el cachorro

Si quiere conseguir que su perro sea un animal perfectamente equilibrado, deberá de mantener con él un estrecho contacto físico.

Fomente la relación del perro con los demás miembros de su familia, juegue con él, peléese con él y comparta con él su tiempo y cariño.

El cachorro, separado de su madre y hermanos, está también necesitando a alguien a quien querer, respetar, y con quien jugar. Cuanto más fuerte sea la relación que mantenga con su perro más se sentirá él identificado con usted, más le considerará su jefe, aquel a quien hay que respetar, obedecer, querer y defender.

El respeto de nuestro amigo el perro, al igual que el de las personas, sólo se logra haciendo que admire nuestras cualidades, nuestro amor, nuestra entrega, nuestro sentido de la justicia, etc.

Regañar a nuestro perro injustamente, a destiempo, o de una manera exagerada en relación con la travesura que nos haya hecho, sólo conseguirá crear en él desequilibrio y recelo. Un perro que respeta y quiere a su dueño, está siempre presto a defenderlo, a jugar con él, a aprender de él.

Alimentación

Los cachorros necesitan 3-4 comidas al día al principio ya que sus estómagos son bastante pequeños. Con 6 meses necesitan sólo 2 comidas, y a partir de los 9 meses sólo una.

Dele la comida a la misma hora y en el mismo lugar todos los días y procure que siempre tenga en un sitio fijo agua fresca.

A los perros les encantan los huesos. Los huesos son buenos para sus dientes y encías. Pero sólo hay que darles huesos grandes con tuétano. Los huesos de pollo u otros pequeños y afilados son peligrosos.

Los perros son muy golosos. No alimente a su perro con golosinas entre comidas o cuando esté comiendo. Muchas cosas dulces son malas para su perro.

Si lo alimenta con pienso, mientras es cachorro le aconsejamos utilizar cualquier pienso siempre que sea de cachorros y llevando cuidado con el cambio de alimentación. El pienso es un alimento completo que contiene las vitaminas y el calcio necesarios para el crecimiento del perro. No está de más que le dé una vez a la semana una pastilla de un complejo vitamínico y una pastilla de calcio.

Si en vez de pienso le va a dar otro tipo de alimentación le aconsejamos que ésta sea rica en carne, cereales y verduras.
La carne puede ser o bien de pollo o bien de ternera, siendo más nutritiva esta última.
Los cereales y la verdura los encontrará ya preparados para facilitar su tarea.
Deberá entonces, siguiendo los criterios de su veterinario, complementar y reforzar esta alimentacióncon vitaminas y calcio,.

Deberá de utilizar un comedero para la comida que no sea muy hondo y siempre situado a la altura de la cruz del animal. Para este propósito puede servir cualquier silla pequeña, caja, etc.

El bebedero debe de ser todo lo contrario, para evitar que el perro introduzca las orejas en él. Debe de ser por lo tanto más alto y hondo (hay bebederos especiales para algunas razas).Comidas


Controlar el horario de alimentación de su perrito proporciona a un cierto control en su horario de la eliminación. La mayoría eliminarán dentro de la primera hora después de comer. Debido a esto, es mejor evitar dar una comida grande momentos antes del confinamiento.

El alimento ofrecido dos o tres veces cada día en los mismos tiempos, y disponible por no más de 30 minutos. La comida se debe acabar unas dos o tres horas antes de la hora de dormir.

Es bueno tomarla al aire libre después de jugar, de beber, o de dormir. Programe las sesiones del juego, los períodos del confinamiento, y los momentos de alimentación fuera al área de aseo, y usted acostumbrará a su perrito a un horario relativamente fiable para la eliminación.

No debe comer:

Vísceras ni pescado crudo, siempre cocidos.
Embutidos curados (chorizo, salchichón), sí podrá tomar los cocidos (jamón York, pavo).
Huesos largos de pollo o conejo u otros que puedan astillarse como las chuletas.
Ningún alimento fuera de sus horas de comida.
Azúcar, chocolate o dulces.

Necesidades del cachorro

Los cachorros aprenden pronto a no ensuciar la casa.
Su cachorro querrá hacer sus necesidades cuando se despierte, después de comer o de beber.
Cuando quiera ir, probablemente olfateará el suelo y dará vueltas. Llévelo fuera en estas ocasiones y prémielo cuando lo haga en el lugar adecuado.
Si le pilla haciendo sus necesidades en casa dígale "no" firmemente. No le grite ni le pegue. Sabrá por su tono de voz que ha hecho algo malo.

Otra forma de entrenamiento es ponerlo sobre periódicos.
Empiece con muchas hojas de periódico. Gradualmente, quite las hojas hasta que quede una sola al lado de la puerta. Luego saque la hoja a la calle o al jardín.
Su cachorro aprenderá a pedir que lo saque fuera.

Cuidado del pelo

El cuidado del pelo es fundamental para que el perro presente un aspecto bonito y sano.

El Perro de agua español nunca se debe peinar. sólo se puede desenredar los rizos cuando se hacen grumos.

Cuidado de los ojos

Lo ideal es limpiar los ojos una vez a la semana con una gasa empapada en agua de manzanilla.

También debe de hacerlo cuando vuelva de algún sitio con mucho polvo, de la playa, etc.

Hay algunas razas, como los cocker, que pueden tener el párpado caído y es frecuente la conjuntivitis si no se mantienen los ojos bien cuidados.

Cuidado de los oídos

Debe de controlar los oídos del perro porque pueden hospedar fácilmente garrapatas o espigas que provocan infecciones.

En las razas de orejas caídas la ventilación del oído es más difícil, por lo que son frecuentes las otitis si no se previenen.

Lo principal, además de una frecuente revisión, es llevar cuidado a la hora del baño a fin de evitar que le entre agua.

Le aconsejamos que en cualquier visita que haga al veterinario le pida que revise sus oídos, y que los limpie, aproximadamente cada 15 ó 20 días, con un limpiador de oídos especial.

Salud y limpieza en general

Es muy importante en el cachorro mantener vigiladas las heces y estar al tanto para solucionar una posible diarrea, ya que a esta edad pueden provocar una rápida deshidratación y por consiguiente un grave trastorno.Si ésta aparece, intentar buscar el origen (puede ser un cambio brusco de alimentación o de agua, que el cachorro haya ingerido un cuerpo extraño o un alimento en mal estado, etc.) para poder poner remedio y tener siempre a mano yogur.

Si ve que el estado del cachorro es preocupante o la diarrea persiste hay que llevarlo inmediatamente al veterinario, pues nadie mejor que él lo podrá solucionar.

En cuanto a los baños, mientras que el cachorro no esté terminado de vacunar no debe de bañarlo. Una vez vacunado bastará con bañarlo una vez al mes, aunque si su mascota lo necesita, puede bañarlo cada 7- 10 dias.

Desparasitación y vacunaciones

Le aconsejamos que de vez en cuando, sobre todo hasta que el perro tenga 8 meses lo lleve al veterinario para que le haga un análisis de heces, sobre todo después de desparasitarlo. Se asegurará así de que la desparasitación ha sido correcta.

Con la vacunación y posterior revacunación sólo faltará la vacuna de la rabia, que puede ponérsela después de los 4 ó 5 meses.

Cada año, además de la vacunarlo de rabia, debería de revacunar a su perro de trivalente y de parvovirosis. Estas dos últimas vacunas no son obligatorias, pero le dan la tranquilidad de que su perro esté libre de contagios. Hay otras vacunas que su veterinario le recomendará según la zona donde se viva.


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